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Un buen vendedor nunca se va con las manos vacías!
Un amigo de un amigo siempre me recuerda la anécdota de un amigo de su amigo que era vendedor y que cuando no lograba cerrar una venta siempre le generaba algún costo al cliente o simplemente su objetivo era hacerle algún tipo de daño.
Casos como éste puede que estén al límite de lo que se llama ética profesional del vendedor, pero a veces es como algunos dicen que a la hora de las ventas todo vale. Este vendedor sólo necesitaba una objeción, o la gran temida frase “bueno, dejame que lo piense después te llamo” para entrar en acción. Y cuando entraba en acción hacía cosas como éstas:
- Uy disculpame !! Y tiraba el café sobre el escritorio del cliente encima del informe que recién acababa de imprimir.
- Siempre que le ofrecían edulcorante o azúcar pedía de los dos y los abría pero sólo utilizaba uno de ellos (Cuando no los tiraba apropósito afuera de la taza de café y ensuciaba toda la mesa).
- ¿Tenes agua? Si servite, respondía el cliente. Y cuando se acercaba a la heladera se servía de la jarra encima de la tarea del nene mojando todo el cuaderno que tenía que llevar a la escuela en 15 minutos.
- Vos sabés que el otro dia venía por allá, y levantaba el brazo en dirección a algún tipo de adorno frágil que terminaba en el piso roto en mil pedazos.
- Le pegaba los mocos abajo del escritorio del cliente o en el tapizado de la silla.
- Cuando en la sala de espera o recepción habían caramelos se encargaba de llenarse los bolsillos y vaciar la compotera sólo para hacer daño.
- Cuando lo hacían pasar a la oficina del cliente y éste aún no estaba en ella aprovechaba y se choreaba alguna lapicera que veía por ahí dando vueltas.
Éstos y algunos casos más son ejemplos de que existen este tipo de vendedores a los que no les gusta perder y siempre que no pueden cerrar una venta su objetivo secundario es generarle cualquier tipo de daño al cliente.
Si alguna vez fueron víctimas de este tipo de acontecimientos, no lo duden…estuvo con ustedes el vendedor amigo de mi amigo!!!